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domingo, 21 de junio de 2009

URDAIBAI, KEPA JUNQUERA,

URDAIBAI, KEPA JUNQUERA, «Tengo un caserío y paso mucho tiempo en él. Toda la zona es muy bonita y mágica. Hay infinidad de lugares para visitar, comer, dormir. Se trata de un lugar con muchísima historia». El músico no puede ocultar su pasión por Urdaibai, paraje al que dedicó una de sus composiciones.
Para Kepa Junkera, un músico nacido en el barrio bilbaíno de Rekalde en 1965 y con raíces familiares cántabras, «Urdaibai es un viaje no solo físico sino también mental. Me gusta perderme por sus rincones más secretos. Aquellos que cuesta encontrar y que hacen de este paraíso un lugar especial».
El trikitilari comienza su recorrido por Gernika, «descubriendo sus gentes, sus calles. Después recomiendo visitar Mundaka donde se vislumbra que cada cosa forma parte de un todo. Desde allí y recorriendo el litoral se llega hasta San Juan de Gaztelugatxe. Esta es una parada obligatoria para mi. Aquí confluyen el estoicismo de la tierra, la adaptabilidad del hombre y el complicado juego de equilibrios en los que siempre anda envuelto el mar de fuerza y belleza».
El músico, que en otoño sacará al mercado la segunda parte de 'Etxea', la recopilación del cancionero tradicional vasco interpretado por voces de otras culturas, considera que a estas alturas «creo que necesitamos dar un paso más en nuestro viaje y para ello remontaremos la ría de Urdaibai en piragua. Despacio, disfrutando, iremos descifrando secretos maravillosos que sólo surgen para aquel que esté interesado en descubrirlos».
La descripción de este entorno natural no puede ser más profunda por parte de Kepa: «Sinfonías de sonidos, equilibrios cromáticos asombrosos y una amplia amalgama de olores completarán las sensaciones que nos produce lo que vemos».
Propone en su recorrido por Urdaibai una parada gastronómica en los restaurantes de la zona: 'Baserri Maitea', 'Portuondo', o 'Zaldua' «para reponer fuerzas».
Después el contacto de nuevo con el mar, en lugares como Laida y Laga. Kepa Junkera propone para dormir la casa rural 'Lurdeia' «y sentir que estamos en casa».
El estuario de Urdaibai es un área natural formada en la desembocadura del río Oka, en la comarca vizcaína de Busturialdea. Ocupa una superficie de 220 kilómetros cuadrados y cuenta con una gran riqueza ecológica que le ha servido para ser calificada como Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1984. También se le conoce como estuario de Mundaka o de Gernika.
Es, atendiendo a su extensión y grado de conservación, el humedal más importante del País Vasco, y una relevante área de reposo e invernada para las aves migratorias. Por este motivo, así como por su interés natural, científico, educativo, cultural, recreativo y socioeconómico, se aprobó el 6 de julio de 1986 la ley que regula el uso y protección del área, declarándola Reserva de la Biosfera. Esta ley contempla medidas destinadas al desarrollo sostenible del territorio.
La importancia ornitológica de esta reserva ha servido para que se la declarase en 1994, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), quedando así integrada en la Red Natura 2000. Está incluida en la relación de Humedales de importancia internacional del Convenio Ramsar por decisión del Consejo de Ministros en 1992.
El músico bilbaíno resume que «Urdaibai es pura magia. Un cúmulo de sensaciones y sentimientos que afloran mientras casi sin darte cuenta caes en su embrujo hasta formar parte tú mismo de todo aquello que has descubierto». Ideal para pasar un fin de semana.  Kepa Junkera se sienta encima de una de sus trikitixas y posa delante de su caserío.